Y si quieres que te respeten, te tienes que rifar a vergazos.
En mi secundaria me hacían un chingo de bullying hasta que una vez afuera del baño de los hombres le di en su madre a a uno de mis bullys, agarré su cabeza y la estrellé contra la pared y después procedí a romperle el hocico.
Luego en el camión camino a una excursión me agarré a putazos con otro que sólo me daba zapes.
Al final, me siguieron haciendo bullying pero en mucho menor medida, sabían que si se pasaban de la raya no dudaría en darles en su madre.
No apruebo la violencia pero a veces es el único modo de que te dejen en paz esos malparidos animales.
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