Pues no me pasó a mi, pero sí a un compañero en la preparatoria.
Se le declaro porque sentía la necesidad de decírselo porque ya no se iban a encontrar después en la universidad. Ella en buena onda le dijo que no y todo quedó ahí, hasta que empecé a notar que el compa medio la hostigaba acá con "Ey que tal (procede a agitarle el cabello o zarandearla)", nunca fue brusco pero como que sí buscaba su atención e indirectamente intentaba rogarle por una oportunidad.
El tiempo fue lo que determinó su superación, aunque el factor de estar distanciados ayudó también.
En linea: 173
This page took 0.01499 seconds to be generated. Memory usage: 686.72KB / 512M.