No es una maldición, es nuestro castigo por permitirle votar y tener opinión a los putos analfabetas, indígenas homosexuales y demás estorbos de nuestra sociedad, ahora solo nos queda ver cómo esos idiotas hunden al país, mientras sus amados líderes huyen como ratas (por algo, todo sus fondos ya están en el extranjero)
En linea: 85
This page took 0.00821 seconds to be generated. Memory usage: 786.3KB / 512M.