Fortuna: Muy mala suerte
Hola. Antes que nada, quiero aclarar que soy hombre. Mi mamá tiene un consolador de goma, de 15 o 20 de largo, que he usado sin que ella sepa.
Me lo metí en el culo, pero sólo logré encajarme la mitad. La verdad, no lo disfruté tanto cómo creí, porque entre meterlo y sacarlo, duele un poco. Pero es bueno sentir el ano estirarse. Se siente liberador cuando finalmente lo sacas.