Y lo peor es que los normies no vienen solos; traen consigo toda su cultura de aprobación social y su necesidad de validación. De repente, empiezas a ver threads llenos de "qué bonito lugar tienen aquí" y "oye, deberías cambiar esto, no me gusta". Como si un chan estuviera hecho para gustarles.
Después vienen las hordas de "influencers" queriendo usar el espacio como trampolín para sus tonterías, y ya ni hablemos de los moralistas con sus "¿cómo es posible que permitan esto aquí?" o "deberían banear este tipo de contenido". La ironía es que llegan queriendo reglas a un lugar que existe precisamente porque no las tiene.
El final es inevitable: el chan pierde su esencia, los usuarios originales se largan, y lo que queda es un cascarón vacío lleno de "memes de perritos" y "buenos días grupo". Así que aprendan, raza: el anonimato y la exclusividad son el alma de un chan. Llevarlo al mainstream es como apagar la luz en una fiesta clandestina: todos se van, y lo único que queda es silencio incómodo.
En linea: 364
This page took 0.00761 seconds to be generated. Memory usage: 691.05KB / 512M.