Cuando estaba en la prepa me gustaba ir a las tocadas y ocasionalmente veía unas 5 viejas entre cada 20 cabrones, era muy tímido para hablar y esas viejas solo cogian con weyes que solían estar en alguna banda, así tocaran de la verga esos cabrones conseguían por lo menos una mamada por fin de semana
Un dia me animé a hablarle a una de esas viejas, era como darketa, tetona, minifalda, corset, su aroma era entre perfume barato, sudor y mota, el cabello le olía a humedad y se dio cuenta que le estaba viendo las tetas antes de verla a los ojos, le invite una caguama, nos chingamos unos gallos y nos besuqueamos, la verga se me puso como de piedra y a la siguiente tocada la vi con otro wey ya treinton al que se le estaba cayendo el cabello metiéndole mano, como buen adolescente cachondo me enoje y cuando fui a hablarle me mando a la verga
Ya con mas confianza y mas maduro seguí yendo a tocadas pero ya me daba mis escapadas con mugrosas así al motel, había desarrollado un fetiche con coger con esas morras, siempre olían como a humedad y la mayoría tenían la panocha peluda, comerselas era como un manjar y vivía con la adrenalina de que me podían pegar alguna chingadera, grandes recuerdos
Foto de una metalera que se parece a una de las que me di
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