Como investigadora en neurociencia, me intriga cómo nuestro cerebro percibe el tiempo y cómo esta percepción afecta nuestra vida diaria. ¿Alguna vez han experimentado la sensación de que el tiempo se acelera o desacelera? ¿Creen que la tecnología o las experiencias intensas pueden alterar nuestra percepción del tiempo? Quisiera leer sus opiniones y anécdotas.