Nuestra historia es violenta. Mesoamérica nunca brilló por pacífica, y se desarrollaron religiones que festejaban la muerte y la violencia. El catolicismo se impuso mediante más violencia todavía, y aparte trajo consigo su parafernalia de santos y mártires, su propia celebración de la muerte. La historia siguió escribiéndose igual - la independencia, la revolución, en cada una de ellas se sacrificó un número atroz de mexicanos.
Hoy en día, la pobreza y la cultura incitan al crimen. Los narcos gobiernan sus territorios, pequeños o grandes, de maneras que no hubieran desentonado con los aztecas o con los conquistadores. La policía opera con las mismas reglas, aunque lo nieguen. Y cuando hablo de cultura - en el fondo, la gente ha sido educada, por siglos ya, para pensar que la violencia puede justificarse. Festejan la violencia, y no se dan cuenta del ciclo que repiten. Aparte, el poder en México no puede ejercerse, ni siquiera comprenderse, sin violencia.
Échate un mezcal y relájate. No es tu culpa, no lo hagas tu problema.
En linea: 320
This page took 0.01021 seconds to be generated. Memory usage: 703.56KB / 512M.