Y eso es solo tomando como ejemplo los pelos pintados. Ya de ahí el cielo es el limite.
Con temor a sonar a anciano flatulento, las nuevas generaciones hacen que todo contacto social sea complicado pues anteponen su ego antes que la armonía y eso es lo funesto, justamente en tiempos donde los dispositivos electrónicos acortan las distancias para poder comunicarse, estos nos han separado y hecho olvidar como es interactuar como seres humanos.