"Muchos años después, frente a otro tablon chanero, el Aliado feminista había de recordar aquellas noches donde se dedicaba a resolver dudas y responder insultos de negros que se autonombraban basados y versados..."
A los nuevos lectores, les comento: Tuve la oportunidad, durante la universidad y la prepa, de estar en cercania de algunos movimientos feministas de distintas indoles. Desde las fetichistas del tinte y la lesbiandad, hasta la prima-hermana de Marta Lamas, pasando por todo el espectro del glitter que se puedan imaginar. ¿Por qué estuve ahí? Por morbo, por el happening y porque logré pasar por inofensivo entre tales grupos.
Un día, en un tablon de un chan hispano de cuyo nombre no quiero acordarme decidí abrir un punto de contacto entre los feminismos y las esferas del internet a las que les debo cierta lealtad por brindarme sus saberes.
Hoy, vuelvo para ver si la dinámica es de interés para alguien. Deposítenlas con cuidado.
@29,964 (C)
¿Quíén está libre de sonar como esquizoide en este mundo tan fragmentado?
@anterior (D)
En primera, porque a algunas les conocía desde su etapa pre-feminista. Nunca conté con algún elemento que pudieran considerar señal de alerta. Lo único que quedaba era la duda, y esa se despejaba con la convivencia. Muchas veces, la convivencia era en medio de paros, fiestas, marchas o algún taller/conversatorio. Ante la pregunta de "¿Qué hace un hombre aquí?" bastaba con que estuvieras contribuyendo en algo de utilidad y que alguien más abogara por ti. A mí siempre se me dio cocinar, a veces yo me quedaba velando locaciones y otras veces les presentaba el punto de vista de un vato o de un habitante de la manosfera cuando me lo pedían.
No todas las rad son lesbianas, ni todas las lesbianas que están dentro de los movimientos son genuinamente feministas. Con las lesbianas, pasa que a veces ven el movimiento como espacio para coger. Sí, absorben los conceptos, pero muchas veces los ocupan a su favor, más que en favor de la colectividad. Para ellas, yo era o invisible o competencia por alguna morra. Respecto a las radfem, es otro tema. Obviamente que a 7 de cada 10 juntas o eventos, yo no podía entrar. Incluso, llegué a entrar a un paro con pasamontañas, una blusa holgada y sin hablar, solo pasé a dejarle un micrófono a una amiga y me quedé a escuchar como 1hr.
Nunca faltó la exaltada que me quiso funar por "apropiarme de una lucha que no me pertenece", "vulnerar un espacio separatista", "hacer extractivismo del movimiento" o "mansplaning"... pero nunca pasaba de habladas, a la mayoría les llegó a valer mi presencia mientras no intentara hacerme el gracioso, opinar sin que alguien me lo pidiera o tirarle la onda a alguna